Las principales conclusiones del V Congreso Ibérico de Restauración Fluvial RESTAURARÍOS 2026, celebrado el pasado mes de junio en Soria, fueron presentadas en la jornada «Actuaciones de restauración fluvial y protección frente a inundaciones», organizada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
El encargado de exponerlas fue el presidente del Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF), Lluís Godé, quien trasladó, área temática por área temática, las principales reflexiones surgidas durante el congreso.
En el bloque dedicado a la restauración del espacio fluvial, los caudales y la carga sólida, se puso de manifiesto que la gestión del sedimento es una componente esencial para la restauración de los espacios fluviales. Las conclusiones incidieron en que la restauración pasa por recuperar los procesos naturales del río y el espacio en el que estos operan, destacando la importancia de las crecidas, los caudales ordinarios y la recuperación de la carga sólida para devolver heterogeneidad y vida a los ríos.
Asimismo, se señaló que el criterio de longitud de ríos libres no debe ser suficiente para priorizar actuaciones, sino que debe complementarse con criterios ecológicos, hidromorfológicos y socioeconómicos. También se destacó la necesidad de comunicar los beneficios de la eliminación de obstáculos para favorecer la comprensión social de estas actuaciones.
En relación con la restauración de la estructura y función de los ecosistemas fluviales, se presentaron avances en herramientas de simulación de hábitats, nuevas técnicas moleculares para la identificación de taxones y distintas propuestas para minimizar el impacto de las infraestructuras hidráulicas sobre la ictiofauna. También se puso en valor el papel de la madera muerta como elemento clave para el funcionamiento de los ecosistemas fluviales.
Otro de los bloques se centró en las soluciones basadas en la naturaleza, destacando su potencial para contribuir al cumplimiento de la normativa europea, mejorar los entornos fluviales degradados, favorecer la recuperación de hábitats y reducir el riesgo de inundación. Las conclusiones insistieron, además, en la importancia de acompañar estas actuaciones con programas de seguimiento y mantenimiento que permitan evaluar su eficacia y consolidar su aceptación.
Respecto a la restauración fluvial en entornos urbanos, se abordó la necesidad de favorecer la renaturalización mediante la eliminación de estructuras rígidas siempre que sea posible y de adaptar las actuaciones a la realidad física y sociocultural de cada territorio. También se destacó el valor de la educación fluvial para recuperar la identidad cultural de los ríos y acercarlos de nuevo a la ciudadanía.
Las conclusiones dedicaron un apartado específico a la gobernanza, entendiendo la restauración fluvial como un proceso social e institucional que requiere comunicación, educación, participación y coordinación continuada. En este sentido, se defendió la necesidad de fortalecer la colaboración entre administraciones, equipos técnicos, ciudadanía, centros educativos y comunidades locales para avanzar hacia una gestión fluvial más eficaz y a largo plazo.
La última área temática abordó la comunicación ambiental y la participación pública. Se subrayó que la visibilidad de los ríos y la educación ambiental son fundamentales para que la sociedad conozca y valore estos ecosistemas, así como la importancia de iniciar los procesos participativos desde las primeras fases de los proyectos. Asimismo, se destacó la necesidad de incorporar profesionales especializados en comunicación, educación y mediación para transmitir mensajes claros y rigurosos y favorecer el impacto social de las actuaciones de restauración.
La participación del CIREF en esta jornada permitió trasladar a un foro técnico de ámbito nacional las principales conclusiones de RESTAURARÍOS 2026, reforzando el papel del congreso como espacio de intercambio de conocimiento y reflexión sobre los retos actuales de la restauración fluvial.




