Nansa, un río expoliado y en manos privadas

Diagonal Cantabria • Lunes, 13 de Diciembre de 2010

Artículo publicado en DIAGONAL Cantabria en la edición octubre-noviembre 2009 por Roberto Mazorra

Saltos del Nansa S.A. posee cuatro centrales hidráulicas cuya potencia es de 44,5 megavoltios-amperios y cuya producción media anual es de 160-170 millo-nes de kilovatios/hora. Las cuatro centrales se encuentran ubicadas en Celis, Rozadío, Peña de Bejo y Herrerías. La compañía gestiona también el embalse de La Cohílla
–de 450 hectáreas y una capacidad de 11,8 hectómetros cúbicos–, numerosas presas como la de Palombera, azudes (un tipo de presas de pequeño tamaño) y cientos de kilómetros de canales que transportan el agua a las centrales. (...)

El número fijo de operarios de la compañía es actualmente de siete, debido a la mecanización informática. No obstante, si se suman los técnicos, ingenieros y jefes, el número de profesionales es en algunos momentos de 17. En su época llegaron a trabajar 107 empleados.

Saltos del Nansa está incluida en el régimen especial de producción de energía que implica un precio fijado para la electricidad, por encima del de mercado, con objetivo de mejorar “la eficiencia energética y la protección del medio ambiente”. La mayor parte de la producción se vende a la red energética estatal, por León, vía Guardo

Las presas y el LIC
Gerardo Alonso es presidente de la Asociación para la Recuperación y Defensa del Río Nansa. Alonso denuncia la existencia de, al menos, dos presas de las que “no existe documentación algu-na”: Barcenillas y Palombera. La asociación lo lleva denunciando desde hace tiempo, pero la Confederación Hidrográfica del Cantábrico “no les hace mucho caso”. En el momento de la entrevista, la compuerta del canal de la presa de Barcenillas se encontraba cerrada. Pero Fernando explica: “En cuanto acaben las obras de los canales, un operario de la compañía abrirá la compuerta y todo el agua que baja al pueblo lo hará a la central de Celis”.

El colectivo AEMS-Ríos con Vida ha solicitado la demolición de la presa de Palombera y del azud de Camijanes en numerosas ocasiones, sin resultados satisfactorios hasta ahora. Para Alonso: “Lo más grave es que la escala de la presa de La Palombera está hecha a la mano contraria y los salmones no pueden subir río arriba porque nada más subir de la escala tienen la boca del canal. Es decir, el salmón llega y canal abajo. Por eso cerraron la escala”.

Toda la zona es un Espacio Natural Protegido de Cantabria, declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) por Decisión de la Comisión Europea en diciembre de 2004 e incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria. El LIC comprende el curso principal del Nansa, desde el embalse de La Cohilla hasta su desembocadura en Pesués, y sus principales afluentes, el río Tanea y el río Vendul. Se extiende por una superficie de casi 570 hectáreas por los términos municipales de Tudanca, Rionansa, Lamasón, Herrerías y Val de San Vicente. En él se encuentran bien representadas las especies más características de los ecosistemas fluviales cantábricos, como el salmón atlántico, la lamprea marina, el desmán ibérico, la nutria paleártica o el cangrejo de río

Captaciones ilegales
Durante la presencia de DIAGONAL en la zona, pudimos observar una buena cantidad de arroyos, manantiales y ríos secos, a pesar de que en tramos más elevados existía un buen caudal de agua. Algunas partes del río Vendul bajaban totalmente secas, cerca del pueblo de Cossío. Lo cual implica, según Alonso, que el río haya creado una “gran cantidad de maleza” y que “el día que haya una crecida grande puede hacer presa y desborde”. Pero más arriba también hay zonas con circunstancias similares: “Han cortado manantiales y se ha ido secando todo. Con la extraordinaria cantidad de agua que hay allí, de media falda de Peña Sagra para abajo está sin agua porque lo tienen todo cortado con el canal". Esto le ocurre al arroyo La Jarraiz -afluente del Vendul- debido a lal existencia de un canal que cruza entera, desde el Valle de Lamasón al valle de Tudanca. Y, según el presidente de la aso- ciación, por el lado de San Sebastián de Garabandal hay “otros cinco kilómetros total- mente secos”.

En dicha zona, sólo tienen concedidas legalmente tres tomas y, según Gerardo, “todo lo demás está ilegal”. “Aquí puede haber cuarenta tomas de agua, unas de cuatro litros por segundo, otras de un litro. En total, hay cerca de 80 tomas: muchas son de muy poco agua, pero son ilegales”.

La denuncia
A finales de los años noventa, la Asociación para la defensa del Río Nansa denunció ante la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN) a la empresa Saltos del Nansa S.A. por captaciones ilegales. “Al principio no nos hicieron mucho caso, después nos atendieron algo, pero fue cuando tomó parte en el asunto Seprona, cuando ya se empezó a mover la cosa”, explica Gerardo.

A mediados de 2001, la CHN incoa un expediente sancionador contra la empresa e impone una sanción de 6.010,14 euros, además de ordenar el cierre de 16 captaciones de agua. Contra esta orden y sanción, Saltos del Nansa recurrió a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC). En el verano del 2004, el TSJC y ulteriormente el Tribunal Supremo, desestiman sendos recursos de súplica enviados por Saltos del Nansa, reafirmando la sentencia. Sin embargo, después de varias inspecciones, llevadas a cabo por los res- ponsables de la Asociación, se comprueba que no se había cumplido del todo lo ordenado, en cuanto al cierre de las captaciones denunciadas, por lo que se procedió a comunicárselo a la CHN y al juzgado. La CHN, procede, en diciembre de 2006, a incoar nuevo expediente sancionador contra Saltos del Nansa, imponiendo una nueva sanción de 12.000 euros, así como el requerimiento para que la empresa cumpliera en su totalidad lo ordenado. Actualmente todas esas tomas se encuentran selladas.

Pero para la asociación que preside Gerardo Alonso, las sanciones han sido claramente insuficientes: “En total habría cerca de ochenta tomas ilegales. La sanción que les metieron es mínima. Nos parece ridícula. Por ejemplo, en Lamasón no tienen dinero para agrandar la traída y hacer un depósito de agua. Porque, aunque agua hay de sobra, no lo tienen acondicionado. En el pueblo hay un manantial de agua potable y lo engancharon a la traída del agua. Bueno, pues no sé cuántas multas les ha metido la CHN, la última, de 6.000 euros. Es decir, exactamente lo mismo que a Saltos del Nansa”.

Vía penal
Pero, además de la denuncia ante la CHN, la asociación presentó acusación contra Saltos del Nansa en la vía penal por un presunto delito contra el medio ambiente. En este procedimiento se llevan realizadas múltiples inspecciones periciales e informativas por parte del Seprona, peritos de las dos partes y personal de la Asociación. Actualmente se encuentran a la espera de la resolución del caso. (...)

Directiva marco
En el año 2000, la UE aprobó la Directiva Marco del Agua (DMA), que además de fijar como objetivo el “buen estado ecológico" de todas las masas de agua en el 2015 como fecha tope, incide en otros dos aspectos fundamentales: la participación social en los procesos de decisión y el análisis económico de los usos y servicios del agua. Dicha DMA obligará, como mínimo, a una reconversión profunda de los aprovechamientos del río por parte de Saltos del Nansa. La DMA también prescri- be la creación de estructuras de participación de los sectores implicados. (...)

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