Nuevo dragado en el Ebro

Ciref • Jueves, 21 de Octubre de 2010

El proyecto analiza tres alternativas y propone como actuación a lo largo de 700 m la retirada de las gravas junto al puente de La Almozara y el rebaje de la playa de gravas del Centro Natación Helios desde la cota 190,70 m hasta la 189,50 m, es decir, un rebaje de 1,20 m para conseguir un calado de 20-25 cm en épocas de estiaje. Los autores del documento consideran que esta acumulación se produjo como consecuencia del depósito de los arrastres producidos por la avenida de abril de 2007. Con dichas actuaciones pretenden que el cauce vuelva a su estado anterior a la realización de las obras de la Expo 2008 y, más aún, que la playa de gravas se inunde durante todo el año, que no suponga un obstáculo al paso del agua, controlándose el crecimiento de la vegetación por el río. La zona objeto de actuación está incluida en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de los Sotos y Galachos del río Ebro, aprobado por el Decreto 89/2007, de 8 de mayo, del Gobierno de Aragón. En la actuación se extraerían 26.182 m3, siendo necesario someterlo a Evaluación de Impacto Ambiental de acuerdo con dicho PORN.

El proyecto presenta distintas deficiencias. En primer lugar no se explica con que metodología se ha obtenido la información que presenta, como es que la acumulación que se ha producido en la barra sedimentaria de Helios fue consecuencia de la avenida de abril de 2007. El proyecto afirma que las gravas existentes han sido acumuladas de forma artificial, lo que no es correcto, puesto que han sido sedimentadas de forma natural por el río en sus crecidas, es decir, a través de un proceso de transporte y deposición natural. Además, el origen de las gravas está en el mismo cauce del río Ebro porque de allí se sacaron para construir las penínsulas de los puentes. La realidad es que la barra de Helios es sedimentaria y siempre lo  ha sido.

Es importante comentar que a lo largo del proyecto se presentan otros objetivos diferentes al inicial, y que parece ser que son los que realmente cuentan. En primer lugar, se afirma que se quiere dotar de calado al río con un fin puramente estético. En segundo lugar, que se quiere favorecer las actividades lúdicas, en concreto la navegación. Y se afirma, en tercer lugar, que esos sedimentos si fueran  movilizados por una crecida mayor, podrían causar daños en el azud e incluso a las personas. Pero ¿por qué estas actuaciones cuando en un futuro, la barra de Helios volvería a crecer de forma natural?, ¿no sería mejor quitar el azud, que es el que está generando el problema?, ¿qué problema antiestético hay con que se vean las gravas?

Os animamos a presentar alegaciones contra este proyecto.

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