CIREF • Miércoles, 11 de Agosto de 2010

Ante el inicio de las actuaciones de dragado del cauce del Ebro en los municipios zaragozanos de Gallur y Cabañas de Ebro, las entidades abajo firmantes, ante la documentación que obra en nuestro poder,  queremos manifestar lo siguiente:

El INAGA reconoce en su informe de 10 de agosto de 2009 que “la actuación supondrá una afección significativa sobre el hábitat de Margaritifera auricularia -especie catalogada en peligro de extinción- si bien de extensión limitada y de carácter reversible.” Así mismo, “emite informe favorable siempre que la CHE dicte Resolución en la que se acredite que no existiendo otras soluciones alternativas, se trata de actuación necesaria y proporcionada para evitar efectos perjudiciales sobre la salud y seguridad de las personas”.

Que la CHE reconoce que tiene previstas otras actuaciones, como la creación de cauces de alivio, áreas de inundabilidad, permeabilidad de infraestructuras, retranqueo de motas y defensas, y que el dragado por sí solo, “no alcanza el resultado pretendido de cara a una mejora significativa de la situación actual”, aunque a continuación dice que es “imprescindible”.

Que la Ley de la Biodiversidad (ver anexo) garantiza la protección de las especies en Peligro de extinción y su Hábitat, y que los tramos del Ebro afectados están dentro del Plan de Conservación de Margaritifera auricularia. Que la Ley sólo contempla la alteración del hábitat como “excepcionalidad” de manera justificada, y que ello se debe comunicar al Ministerio de Medio Ambiente y éste a las autoridades Europeas e Internacionales en conservación de especies. En ningún momento en el expediente del dragado se hacen constar estos extremos.

Que la Ley de Biodiversidad exige, en su art. 58.3, que en caso de que se aplique la excepcionalidad, la autorización administrativa sea pública, cuestión que no se ha cumplido ya que la CHE “prescindió del trámite de Información Pública” al contemplarlo como un caso incluido en el art.126.2 del Reglamento de Dominio Público Hidráulico. Por ello, pedimos la anulación del procedimiento y la paralización de las obras. De la misma manera el INAGA no lo sometió a información pública, ya que se limitó a informar la solicitud.

Que la Ley contempla la excepcionalidad pero la DGA y la CHE pretenden aplicarlo a todos las solicitudes de los municipios ribereños y convertirlo en una norma. Que además, no está justificada la excepcionalidad, dado que existen otras medidas que mejorarían mucho más la seguridad de las poblaciones, como el retranqueo de motas y su permeabilización para permitir que el río ocupe la llanura de inundación, como así consta en los informes técnicos. Existiendo, como existen, medidas que todavía no se han tomado, que no dañarían el Hábitat de la Margaritifera, no se puede justificar el dragado del cauce como algo inevitable.

Que el Departamento de Medio Ambiente y el INAGA han permitido y alentado nuevamente una agresión a los valores naturales que deberían proteger y conservar. Seguimos indefensos ante las agresiones al medio ambiente en Aragón. Aplicar la excepcionalidad para anular la protección que da una Ley genera una inseguridad jurídica que no estamos dispuestos a consentir. Pediremos amparo a los organismos europeos y a la Fiscalía de Medio Ambiente.

Que el Gobierno de Aragón ha declarado la “excepcionalidad” también para las otras actuaciones que están dentro de Red Natura 2000, y que están siendo evaluados por el Ministerio, y ha pedido a iniciativa del propio Boné, que “permita autorizar actuaciones sobre dominio público hidráulico aun cuando se afecten a valores ambientales de relevancia”. Impresentable.

Que las actuaciones de Cabañas y de Gallur fueron solicitadas por los respectivos ayuntamientos y no por los organismos competentes en la materia como hubiera sido la propia CHE o Protección Civil, sin aportar ningún estudio previo, y tan sólo con un dibujo hecho a mano señalando los puntos a dragar.

Que en la autorización sobre limpieza de cauce del río Ebro en Cabañas de Ebro y Gallur se indica por el órgano competente que: “Se realizará una prospección previa a las obras de las zonas de actuación para evitar afecciones sobre Margaritifera auricularia y otras especies de bivalvos que pudieran estar presentes.”

Que hasta la fecha no nos consta que se haya realizado la prospección previa a las obras en las zonas afectadas por éstas y que la CHE se basa en estudios generales del Ebro para decir que no hay presencia de Margaritifera auricularia en las zonas de actuación, siendo que el tramo de la Ribera Alta del Ebro es el más propicio para la especie y el único de Aragón donde se han encontrado poblaciones en un cauce natural.

Por nuestra parte hemos puesto voluntad en los últimos años para llegar a acuerdos y buscar soluciones a las crecidas del Ebro que respeten la Directiva Marco del Agua y la legislación ambiental. Ahora nos encontramos con la imposición de esta medida que el propio organismo ambiental considera perjudicial pero que deja pasar ante las presiones políticas. Existen suficientes estudios e informes científicos y técnicos que cuestionan las actuaciones de dragado y que proponen alternativas más seguras y más compatibles con los valores naturales y la dinámica hidráulica del río.

Firman:

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